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martes, 25 de septiembre de 2012

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS TAMARA!!!!!!!!!


¿Alguien se ha parado a pensar si los dragones existen?

Yo creo que, hasta hoy, casi nadie lo ha dudado.
Desde que por fin, fueron liberados por Tamara, todo el mundo pudo ser consciente de su existencia.




Ella había vivido siempre, consciente e inconscientemente con la seguridad de que esos seres existían en su interior y si existían en ella, ¿por qué no en el de los demás?

Así fue, después de su choque contra la dragona malvada Larinas.

Esta dragona no quería que el vínculo dragón-humano volviera y se quiso deshacer de la profesora.
Pero no lo consiguió.
Tamara pensó en dragones y estos salieron en su defensa, expulsando a Larinas a otra dimensión, donde nunca más haría daño a los humanos.


PINCHAR PARA VER EL RELATO ANTERIOR.

Bueno, nunca es mucho decir.

La verdad es que Larinas es muy poderosa, tan poderosa como poderoso es su odio hacia la raza humana y rumiaba venganza.

Las dimensiones están muy lejanas unas de otras pero también están separadas por un fino hilo y de eso Larinas era especialista, en buscar esos hilos de cohesión entre el mundo humano y otros.

A pesar de odiar tanto a la raza humana, había algo que la atraía, su persistencia, su afán de progresar, aunque ella lo había retenido lo que pudo cuando estuvo viviendo entre ellos.



-Maldita Tamara-pensó Larinas.


Tamara sintió un escalofrío, era verano y hacía mucho calor, pero sintió un escalofrío, un agudo dolor en el vientre y su frente se llenó de sudor frío.

-¿Qué te pasa Tamara?- le dijo uno de sus alumnos en clase-Te has puesto muy pálida de repente.

-No lo sé, creo que ya pasó, estoy mejor.

-Pues sigues teniendo mala cara-dijo Clara, una niña muy espabilada.

-Nada, no os preocupéis, solo es que necesito unas vacaciones. La semana que viene las cogemos todos. ¿Seréis buenos y os lo pasaréis bien?

-Síiiiii, señoritaaaaa-dijeron los niños al unísono.

-Que sepáis que yo me entero de todo, ¿eh?.

-Lo sabemos señoritaaaaaa-dijeron de nuevo los niños.

-Vale, continuemos con el juego. ¿Cuál tocaba ahora?-dijo Tamara.

Los niños dijeron el que se esperaba, el del pañuelo.

Era un juego sencillo.

Se hacía dos grupos de niños y uno de los niños sujetaba un pañuelo en alto, uno de los niños se acercaba al del pañuelo, amagaba lo que quería y le arrebataba el pañuelo, el otro niño debía salir tras el que había robado el pañuelo y si lo tocaba antes de llegar a su grupo, este era eliminado, si no, el eliminado era el otro.

-Al pañuelooo-dijeron.

-Vale niños, pues jugaremos a la silla-dijo Tamara.

(El de la silla ya lo sabéis, ¿no?. Si no, se lo preguntáis a Tamara :)

Los dragones jugueteaban, como siempre. Producían energía, calor, ayudaban en lo que podían a los humanos.
Para ellos, eso era un juego, lo hacían sin esforzarse y tanto humanos como dragones eran felices así.
No habia guerras a causa de querer petróleo de otros ni minerales ni nada, los dragones se ocupaban de proporcionar combustible de sobras y de interferir en cualquier atisbo de belicosidad.

El mundo era prácticamente feliz por fin.

Tamara era feliz.



-Maldita humana Tamara... ya verás, ya-pensó Larinas.

Tamara casi se desmaya del dolor de vientre que le dio, estuvo a punto de estrellarse con su coche, menos mal que su dragón preferido, Anteapos, estaba pendiente de ella, la notaba agitada y la vigilaba sin que ella se diese cuenta, ella no lo hubiera consentido.

Anteapos frenó poco a poco el coche de Tamara, lo retiró de la vía y rozó con una uña la frente de la chica. Esta reaccionó y sonrió como solo ella sabía hacer.


-Anteapos. ¿Qué haces aquí?-preguntó.

-Salvarte creo. Te ha pasado algo, además estás rara últimamente-gruñó el dragón-No cuentas conmigo, no me dices nada.

-No me pasa nada, solo es cansancio, ya verás mañana, salgo de vacaciones a ver castillos.

-Eso espero, que solo sea cansancio pero me temo que es difícil que tú te canses así porque sí.

-Es la edad amigo, voy para vieja.

-Según mis cálculos estás en la mejor fase de tu vida, eres una humana muy vital, de ahí que ese cansancio no se corresponda contigo, debo vigilarte Tamara.

-Ni se te ocurra, sé cuidar de mí sola. No me vigiles ¿entendido?

-Como tú digas...-dijo a regañacolmillos el dragón y se marchó volando, aunque con las garras cruzadas.

-Tramposo es-sonrió Tamara.

Tamara había quedado en pasar unos días de sus vacaciones con un amigo que conoció al poco tiempo de que Larinas la atacase.

Ese amigo, Daniel, la quería enseñar un castillo cercano a donde él vivía.

No hay otra cosa que le guste más a Tamara que ver Castillos, estar en ellos, tocar sus piedras, pensar en las aventuras allí vividas, la vida de la gente medieval, la llenaban de paz, de vida.

Tamara dijo que sí, que visitaría esa zona y allí se encaminó ese día 25 de septiembre del 2012.

Llegó perfectamente al pueblo de Daniel y con vitalidad suficiente para acometer cualquier empresa.

Se dieron el abrazo pertinente los dos y Tamara dijo impacientemente.

-¿Cuándo partimos?
-Ahora mismo, deja tu coche bien aparcado y cogemos el mío.

Así lo hizo Tamara, a regañadientes. No le gustaba que le diesen órdenes.

-Jejeje-rió Daniel, Dany para los amigos-Te conozco algo como para saber la poca gracia que te hace que te mande algo. Pero es para que tu coche descanse, nada más. Si quieres conducir, lleva el mío y yo solo dirijo.

-No, no. Ni hablar, conduces tú. A mí me llevas y ya está. ¿Queda muy lejos?

-Unos 80 km, está cerca-dijo Dany.

Pasaron por algunos pueblecillos y se encaminaron por zonas pantanosas, había un gran embalse que los acompañaba ya todo el camino.

Dany señaló al poco tiempo.

-Mira, ahí está el castillo.


Tamara aguzó la vista.
-¿Dónde?

-Bueno, ya lo irás viendo cuando nos acerquemos más, tranquila.
-Estoy tranquila.-sonrió ella, se sentía bien y encima, iba a ver un castillo.

Ya sí, unos kilómetros más adelante, lo pudo ver cada vez crecer más y más, el castillo se revelaba imponente en lo alto de un empinado cerro.

-Ahora sí, ¿eh?-dijo Dany.
-Ya sí me alcanza la vista-rió Tamara.



-En 10 minutos estarás tocando sus piedras.
-No corras, aunque sea en 11, ¿eh?.-dijo ella.
-Vale, serán 15.
-No te pases-puso ella cara seria, fingiendo enfado.
-Vaale, ni para ti ni para mí, cojo este atajo y estamos en 7.
-Pero si es un camino de cabras...-dijo Tamara.
-Eso parece, amiga. Te contaré que es una entrada secreta hacia el castillo, la descubrí en uno de mis paseos por aquí, bajo este poco pasto hay una calzada romana, seguramente la aprovecharon los habitantes del castillo pero se ha ido olvidando con el paso del tiempo.
-Ah..estamos pisando 2000 años de antiguedad entonces.
-Exacto, ¿quienes mejor que nosotros? Nos gusta y la respetamos, sobre todo tú, que respetas a un antiguo como yo.
-Ya estamos....-dijo ella-tú no eres antiguo, eres primitivo-rió.
-No, si ya decía yo que era raro que me de por aporrearme el pecho de vez en cuando y gritar.
-¿De verdad haces eso?-preguntó intrigada Tamara.
-Claro que sí, ¿lo dudas?
-De ti no, claro está.
-Jejeje, es verdad y también es verdad que.............. Hemos llegado señoritaaaaaaa.


Cierto, sin darse cuenta Tamara, por las distracciones de Dany y porque la calzada terminaba en una gran curva, el Castillo apareció como de repente, imponente en su altura y dando sombra hacia donde ellos estaban.

-Bueno, ahora toca encontrar la entrada secreta para no tener que rodear todo el Castillo y entrar por la principal, luego, pagaremos desde dentro a la señora que vende las entradas, claro está.-dijo Dany ante la mirada de Tamara-Somos buenos.
-Nunca lo dudé chaval-rió ella.
-Yo, a veces sí lo dudo pero bueno, se intenta.


Entraron entre risas por una pequeña entrada medio oculta por la maleza, más bien era un hueco donde faltaban un par de piedras.

-Por aquí escaparon con los tesoros del castillo durante un asedio. Dicen que los Caballeros Templarios llevaban importantes reliquias religiosas también, se rumorea que incluso una, podría ser el Santo Grial. Pero claro, se dicen tantas cosas-dijo Dany.

-Interesante-dijo Tamara, ya pensando en ello y fabricándose una historia.



Estuvieron mirando por el interior del Castillo, curioso, no había nadie.

Dany sonrió.

-Es que es día de diario, no abren el castillo nada más que los findes.
-¿Y me traes un día que no hay nadie? Me estás asustando.
-Dije que somos buenos-dijo él.
-Dijiste que lo intentas, es decir, que tal vez no lo seas, solo lo finges-lo miró ella.
-Tal vez, tal vez-dijo Dany.

Tamara se dobló por la cintura, el agudo dolor volvió y un intenso sudor cubrió su frente.

Dany la cogió antes de que cayese al suelo.


-Ya eres mía-resonó en la mente de Tamara. Reconoció esa voz.

-Larinas.....¿Tú eres Larinas?-señaló a Dany, queriendo soltarse de él.

Este se quedó sorprendido ante la fuerza con que Tamara había dicho eso y ella aprovechó para escapar de él.

Corrió hacia una zona, encontró un túnel, algo la llevaba allí.

Al final del túnel había una habitación iluminada, había cadenas en las paredes.

-Por fin llegaste, ahora verás qué es el imperio del terror en tu tierra, los humanos volverán a caer en sus propias infamias y los dragones los esclavizaremos.



-Larinas..-conoció la voz de nuevo Tamara, había llegado antes que ella-pero si te dejé atrás.

-¿Atrás? Yo he estado aquí esperándote desde que te leí en la mente que venías. A veces puedo leértela, muy pocas veces pero esta vez me salió bien.

Tamara se dio cuenta que cada vez que tuvo esos dolores era que estaba conectada con Larinas.

-Ahora que no estás arropada por los dragones traidores, haré lo que tuve que haber hecho hace un año. Hoy celebraremos un aniversario niña, el aniversario del principio del fin tuyo.

Una gran sombra se cernió sobre Tamara.
Era el fin, el mundo volvería a caer de nuevo en la infelicidad, en las miserias, Larinas había ganado.

-Consuélate con una cosa, lo que voy a hacer es lo correcto.
-Mátame si quieres pero deja al mundo en paz.
-No seas boba, no te mataré, dejaré que veas qué le pasa a tu mundo, lo que debió pasar desde hace tiempo, si no hubiese sido por tu intromisión, por tu percepción de los sueños y por haber llamado a los dragones. Traer a los dragones significa, traer a todos, tanto a ellos, como a mí, no hay elección. Así que aún estás a tiempo, arrepiéntete de haber soñado con dragones y reniega de nosotros, entonces nos iremos todos y el mundo se quedará como estaba antes.

-No-gritó Tamara-no reniego de haber soñado con dragones, ni con que existáis, incluso tú. ¿Porque sabes?, tú eres parte de ellos, parte de mis sueños y mis sueños son más fuertes que tú, ellos mandan que desaparezcas de mi mente.

Una gran risotada resonó por la estancia.

-Niña estúpida...¿Acaso crees que es tan fácil eso? No tienes a tus amigos contigo para hacer el vínculo de sueños y yo no te lo concedo. Así que arrepiéntete o los míos crearán el caos por todo el planeta, ya están llegando.



Tamara se lo pensó.

-No, no podrás.

-Ya has visto que tú sola no puedes hacerme nada, es inútil tu resistencia.

-Como tú sabes, tengo vínculos con vosotros.

-Claro, pero el mío contigo lo tengo cerrado. No puedes manejarme ni entrar en mí.

-Ella no, pero yo sí.-dijo una voz.

-Ah, el estúpido humano que se cree defensor de la niña, prepárate a morir, tú no me importas.

Larinas lanzó un chorro de fuego negro, dispuesta a disolver al humano en la nada.

Tamara gritó.

Dany gritó.

Gritó.

-Ahora Tamara, piensa en que se vaya para siempre.

Tamara reaccionó.

Tamara soñó con Larinas, una Larinas feliz, en el fondo del mar, en lo más profundo del mar. Allí viviría en paz de una vez por todas.

Todo volvió a estar en calma.

Tamara se abrazó a Dany.

Lo había reconocido.



-Anteapos....Pero, ¿eres humano?

-En tus sueños lo quisiste pero no te acordabas y bueno, lo aproveché para tenerte vigilada aquí. Sé que mirabas a todas partes del cielo por si te seguía.

Tamara empezó a enfadarse pero se lo pensó mejor.

Dio otro abrazo a Anteapos.

-Soñé con abrazarte muchas veces pero como tenías forma de dragón no te abarcaba, ahora sí.

-Si quieres, me hago más pequeño y me llevas siempre en tu mochila.

-No te pases, no te pases, deja mi mochila en paz........

-Esta bien Tamara, solo fue un intento.-sonrió Anteapos-Dany.-Bueno, vinimos a ver el Castillo, ¿no?, veamoslo.

Dragón y humana pasearon por el Castillo y al término de su visita, dejaron un buen donativo en la caseta donde se cobran las entradas.

Nunca, nunca, nunca, dirían a nadie, que el tesoro que presuntamente se habían llevado los Templarios, fue simplemente una distracción para que nadie buscase dentro del Castillo, o por lo menos, no en un sitio tan a la vista de todos.

Ahora te voy a hacer rabiar una vez más Tamara. Tú ya sabes por qué.

!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!FELIZ CUMPLEAÑOS TAMARA¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Ah, te dejo este vídeo para que nunca dejes de pensar en dragones.
Ni de soñar.


3 comentarios:

  1. ¡¡Felicidades Tamaraaaa!!! acabo de pasar por tu blog personal y ahora por aquí para desearte un feliz día de cumpleaños, que tú que siempre estas atenta a todos es justo que te felicitemos como dios manda. Dani ha hecho una entrada preciosa, me gustó que pusiera el nombre de clara a una de las alumnas jajaja, pero bromas aparte desearte un bonito día en compañia de tus seres queridos, que la gente se acuerde de tu cumple y te eche esa llamada maravillosa de cariño y de alegría porque tienes un año más. Eres muy especial y lo sabés.

    te envio un fuerte abrazo de oso como me dan mis niñas y todo nuestro cariño de la Familia López García al completo, que Acompañame y tu y Dani habeis entrado a nuestra vida, si o sí.

    Besos.Amelia.

    pd: Dani te has salidooooooooooooooo>!!!!

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  2. Gracias Amelia, eres un sol jejejeje, la verdad es que llamadas he tenido jajajaja.

    Danyyyyyyy, que te voy a comer peque, es que eres genial, que decirte, si cuando lo he leído esta mañana, estaba alucinandoooo, no sabía que decir.

    Bueno si, hace un año, por mi cumpleaños, hubo un duendecillo que me hizo un regalo que no me esperaba, hablaba de una princesa que protegía a los dragones y ellos la protegían a ella.

    Hoy, un año después, esa princesa vuelve a aparecer en un cuento genial, y no solo eso, con un protector.

    Todos saben que nos llevamos genial, para mí, eres no solo un gran amigo, si no también, una gran persona... Pocos saben realmente de lo que hablo cuando te digo esto, porque en verdad, no te das mucho a conocer. Pero has plasmado en esta historia, un año lleno de ilusiones, de alegrías, de triunfos, de amistades, y sobre todo de protección, incluso has metido cosas de cuando era pequeña que solo tu sabías, y se que solo nosotros entendemos.

    No sirve de nada que yo diga cosas sobre ti, o que te agradezca tu amistad, ambos sabemos ya como eres, y ya me conoces lo suficiente como para saber que no creo en agracedimientos de ese tipo. Tal vez en esta vida, no pueda ofrecer muchas cosas, no soy millonaria, tal vez no soy la mejor amiga del mundo, no te haré siempre sonreír, o siempre podré estar a tu lado... Pero si algo puedo ofrecer es mi cariño, y sabes que te aprecio un montón, que me ha encantado vivir este año contigo, y me encantará vivir los próximos...

    Un besazo.

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  3. Muchisimas felicidades guapisimaaaaaaaaaa, vaya relato bonito que ha hecho dany esta hecho un craccccccccccck! pasa un dia de lo mas bonito guapa.

    Un bsitoooooooo

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