Una duende soñadora miraba por la ventana de su casa, pensaba, como sería cumplir años y que se sentiría. La tarde anterior, había estado viendo a un grupo de jóvenes reunidos en la pradera donde ella tenía su casita en lo alto de un árbol, los jóvenes, comían, bebían, jugaban y reían, ella quería experimentar todo eso. Pero, la cosa no iba bien, había tenido gripe últimamente, y el doctor no la dejaba salir de la cama para ir a celebrar. No es que ella no conociera lo que era celebrar un cumpleaños, que claro que lo conocía, pero es que este año ella sabía que iba a ser especial, pues había conocido a otras personas, bueno personas, eran, más bien eran todos de colores, vivían en el país de "acompáñame", un lugar bastante extraño, con personas bastante extrañas. Estaba la pitufina, el pitufo gruñón, la gatita presumida, el hombre de la pipa, también el mago, el maestro, la brujilla... Ya ves, todos seres variopintos. Citu, que así era como se llamaba la duendecilla, ...